viernes, 1 de marzo de 2019

EDUCAR EN VERDE


Artículo de Damián Rubio publicado en Infolinea del 21 de febrero

Una amiga me comentó con entusiasmo que el pasado martes, 19 de febrero, asistió en Alhama a una conferencia de la eminente pedagoga Heike Freire, titulada “Educar en Verde”. Este evento se enmarca dentro del programa de las V Jornadas para la Educación en el Siglo XXI, que se están desarrollando en 17 municipios de la Región de Murcia. El acto tuvo un gran éxito de afluencia de público, entre el que se encontraban padres y madres, docentes, alumnos de Secundaria y Bachillerato, y ciudadanos interesados por la calidad en la educación pública.

La ponente transmitió una serie de ideas importantísimas para que la escuela se atreva a considerar la naturaleza como un elemento fundamental en el aprendizaje de los alumnos, puesto que el medio natural es el mejor espacio para aprender. Para entrar en materia, Heike invitó a los asistentes a participar en una relajación-visualización que los llevase a evocar un recuerdo feliz de la infancia, centrándose en el lugar que se desarrollaba y los sentimientos que se percibían. Al acabar el ejercicio, solicitó a los presentes que levantasen la mano aquellos que habían tenido como marco de su recuerdo un entorno natural, y resultó que prácticamente la totalidad lo había ubicado en el mismo.

El “experimento” sirvió como introducción para ahondar en sus investigaciones, que demuestran que el 90% de las personas mayores de 30 años tienen sus mejores recuerdos en el medio natural. Sin embargo, en los menores de esta edad el porcentaje baja hasta el 50-60%, debido al menor contacto de las nuevas generaciones con la naturaleza.

Actualmente, las personas sufrimos lo que ella llama “un gran déficit de naturaleza”, que no sólo tienen los niños y niñas, sino también los adultos. Esta carencia trae como consecuencia una serie de inconvenientes para el ser humano, tales como: problemas físicos, emocionales, sociales y analfabetismo ambiental (“si a un niño se le pide que dibuje un pollo, lo representa asado”; si le pedimos que pinte un conejo, dibujará a Bugs Bunny”).

Además de los problemas anteriormente referidos, la falta de contacto con el medio natural nos hace perder riqueza sensorial y nos provoca miedo a los animales. Según esta Pedagoga, la escuela se está convirtiendo en una entidad “biofóbica” debido a su alejamiento de la naturaleza.

Los seres humanos también somos naturaleza y, por tanto, tenemos que cuidarnos, ya que formamos parte de la misma. Para el desarrollo saludable de un niño es imprescindible la comunicación profunda con sus padres. El niño desde su más temprana edad necesita presencia, abrazos, miradas, cariño, juego, etc. Sin embargo, el ritmo de vida actual hace que cada vez los niños estén más solos y no tengan cubiertas las necesidades citadas. “Algunos padres tienen más conexión con su móvil que con su hijo”.

Los niños necesitan moverse y jugar. Nosotros los metemos en escuelas que, según Hieke, “parecen granjas”. Las nuevas tecnologías han conseguido que los niños no se muevan y esto es contraproducente para su desarrollo como personas. “Entre los 3 y 12 años, los pequeños necesitan una 3 o 4 horas de juego libre al día”, sin embargo, tendemos a que esté controlado, programado y dirigido por adultos.

La escuela tiene que innovar y abrirse definitivamente a la naturaleza. Creo que vamos en el camino contrario, cada vez estamos más encerrados entre paredes y pantallas.
Damián Rubio es Coordinador Local de IU-Verdes Alhama

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