domingo, 19 de octubre de 2014

CAMARADA FERNANDO


Artículo de Damián Rubio para Línea Local
El pasado jueves, día 2 de octubre, recibí la triste noticia de la muerte de mi amigo y camarada Fernando Cánovas Marín. Durante los últimos años, luchó con gran dignidad contra el cáncer, sin perder su espíritu positivo ni la sonrisa con la que siempre nos acogía.
Aunque nacimos en el mismo pueblo, no tuve la oportunidad de conocer a Fernando hasta mi regreso de Barcelona en el año 1982. Por entonces, los dos militábamos en Comisiones Obreras y, con la democracia todavía en “mantillas”, luchábamos por los derechos de los trabajadores con la ilusión de conseguir una sociedad más justa e igualitaria.
Nuestra lucha sindical había empezado algunos años antes. En mi caso en Cataluña, donde, como tantos otros españoles, tuve que emigrar para “ganarme las habichuelas”. Mientras tanto, Fernando, junto a otros compañeros y en la clandestinidad, hacía lo propio en nuestra localidad organizando las primeras Comisiones Obreras de Alhama y constituyendo el PCE, cuya primera sede estaba ubicada frente al entonces denominado Colegio Francisco Franco (paradojas de la vida).
Nuestro compañero representaba una serie de valores personales que hoy en día parecen estar en desuso. Me refiero a su honradez, constancia, espíritu de lucha, generosidad e incansable trabajo por conseguir una mayor justicia social. Siempre estuvo al lado de los más débiles, defendiendo sus derechos y apoyándoles en los momentos más difíciles. Estaba presente en todas las manifestaciones y reivindicaciones obreras, tanto a nivel local como regional y nacional. En los últimos tiempos, también participaba activamente contra los desahucios junto a la Plataforma de Afectados por las Hipotecas.
Fernando tenía su despacho en la calle. No le dolían prendas a la hora de enfrentarse a quienes intentaban pisotear los derechos de los trabajadores, aunque con ello pusiera en riego su puesto de trabajo. Con él se va un símbolo de compromiso que está en peligro de extinción, por su altruismo y entrega desinteresada.
Los valores que representaba nuestro compañero estaban muy ligados a la generación de la izquierda que protagonizó el cambio de la dictadura a la democracia en nuestro país. Personas que consiguieron la legalización del PCE y de los sindicatos de clase, sin los cuales no se entendería la Transición ni la propia Democracia, sin que por ello recibieran medallas o reconocimientos. Si acaso, algún “estacazo” de los grises defensores del Régimen.
Creo que el mejor homenaje que le podemos hacer a Fernando, “el Tejero”, es continuar su lucha por los valores republicanos, hasta conseguir que se instaure en nuestro país una III República,  tal y como el hubiese deseado, y cuya bandera le envolvió en su despedida.
Siento profundamente la pérdida de este amigo y compañero. Echaré en falta sus llamadas cada vez que regresaba a Alhama, desde la capital de la Región, para visitar a su madre y demás familiares, a los que desde estas líneas quiero trasladar mis más sinceras condolencias.
Hasta siempre, camarada Fernando, tu recuerdo permanecerá en nuestros rojos corazones.  

Damián Rubio es Coordinador Local de IU-Alhama

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