sábado, 16 de julio de 2016

ROMPIENDO ESTEREOTIPOS


Artículo de Damián Rubio publicado en Infolínea
El pasado 28 de junio se celebró el Día del Orgullo LGTBI (lesbianas, gais, transexuales y bisexuales). Es una jornada a la vez conmemorativa, festiva y reivindicativa. Se recuerda la lucha de este colectivo a lo largo de la historia por conseguir su derecho a ser respetados y considerados en igualdad dentro de la sociedad, que tuvo su primer episodio en el año 1969 en las calles de Nueva York.

Es una fecha en la que se manifiesta el orgullo de pertenecer a un colectivo que históricamente ha sufrido la violencia y la persecución por su orientación sexual. Es un día muy importante también para expresar los logros conseguidos hasta el momento, y perseverar en la reivindicación de lo que aún queda por conseguir en todos los ámbitos de la sociedad.

En la parte festiva, Madrid se ha convertido en un referente mundial en lo que a celebraciones se refiere del Día del Orgullo. Su desfile-manifestación se ha convertido en uno de los más multitudinarios, con millón y medio de participantes. En Murcia, en los últimos años también se viene celebrando este Día con una manifestación y una fiesta cada vez más concurridas.

En España, el activismo del colectivo LGTBI ha obtenido grandes logros, impensables hace muy pocos años. Hemos pasado de la represión y encarcelamiento, propios del franquismo, a ser el país del mundo donde hay una mayor aceptación de la homosexualidad, con un 88% según los datos estadísticos. Sin duda, la aprobación en junio de 2005 de la ley que permitía el matrimonio homosexual, convirtió a nuestro país en uno de los más avanzados en el reconocimiento de los derechos de este colectivo.

No obstante, queda mucho camino por andar en lo que a igualdad se refiere. Todavía este colectivo sigue sufriendo violencia y discriminación en distintos sectores sociales. En el ámbito educativo, los jóvenes continúan siendo rechazados por su orientación sexual, y aún no se ha introducido en el currículum la educación en la diversidad afectivo-sexual y familiar; en el mundo laboral, siguen existiendo obstáculos para conseguir un puesto de trabajo si se manifiesta abiertamente una tendencia sexual diferente; en lo que a técnicas de reproducción asistida públicas se refiere, las parejas homosexuales aún están excluidas. 

Por tanto, siguen habiendo motivos más que suficientes para seguir reivindicando la igualdad real de derechos para estas personas. Es necesario seguir denunciando públicamente todos los actos de discriminación de los que seamos testigos, educar en igualdad en la familia y en la escuela, avanzar en la legislación que contribuya a erradicar la homofobia y, desde las instituciones, mostrar el máximo respeto y tolerancia.

Durante el primer fin de semana de julio, en el balcón de nuestra Casa Consistorial ondeó por primera vez la bandera arcoíris, símbolo del colectivo LGTBI, uniéndose al apoyo institucional mostrado por otros municipios de nuestro país.

Me parece muy acertado que nuestro Ayuntamiento, como órgano de representación de todos los alhameños, muestre su sensibilidad con los distintos colectivos que conforman nuestra sociedad, y especialmente con aquellos que necesitan ser visibilizados y reconocidos. De esta manera se contribuye a romper estereotipos y barreras.
Damián Rubio es Coordinador Local de IU-Verdes Alhama

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